Sobre Bonnie     Clyde 

Cruz-en-negro.png

En Febrero de 2017, Clyde, un australiano independiente, aventurero y con ganas de comerse el mundo decidió dejar su querida tierra para irse a viajar indefinidamente por Europa. Se compró una furgoneta y la llamó hogar. Cuando llevaba once meses de ruta visitó la bella Barcelona, su idea era destinar tres días a la ciudad condal, pero fue allí donde conoció a Bonnie y ésta le hizo enamorarse perdidamente… “de la ciudad”.

 

La ida de Clyde era destinar un año a Europa y otro a Sud América pero ya sabéis que a veces el amor fastidia todos los planes… ¿O los mejora?

 

Bonnie, una barcelonesa alegre, entusiasta y desenfada, le secuestró en su pequeño apartamento en el centro de la ciudad y éste se quedó sin pisar Sud América.

 

Ambos siempre supieron que no tendrían una historia de amor de las de Disney (que viven por siempre felices y comen… ¡lo que quieran comer!) ya que un día u otro Clyde debería regresar a casa. Y eso fue precisamente lo que a Bonnie le entusiasmó más… saber que viviría una historia de amor tan intensa como efímera.

 

Para celebrar el final de una bonita aventura y tras un año de sabanas revueltas, noches de estrellas, vino, velas y , confidencias, decidieron irse a conocer la hermosa Sri Lanka y a relajarse unos días en las aguas cristalinas de las Islas Maldivas. ¿Para qué llorar si podían recorrer mundo?


El 18 de Marzo de 2019 el cielo de Barcelona se tiñó de gris oscuro. Clyde se marchó y fue la más dura despedida que ambos vivirían en sus vidas. Se marchó no solo dejando un enorme vacío en la cama de Bonnie. No se volverían a ver. Sin esperarlo ninguno de los dos mantuvieron el contacto semanalmente y ocho meses después cuidando cada uno la parte opuesta del mundo decidieron hacer de nuevo lo que más les llenaba… irse a descubrirlo juntos.

 

En Filipinas fue donde volvieron a abrazarse y justo cuando estaban en la Isla Encantada, Siquijor, nació éste proyecto para poder, de alguna manera, inmortalizar su historia de amor y al mismo tiempo poder formar parte de más cuentos con final feliz.
Somos Bonnie Parker y Clyde Barrow, eternos viajeros de sueños e ilusiones y tanto nosotros, como nuestro equipo quedamos a vuestra entera disposición.


“Debéis pensar que somos unos soñadores… pero suponemos que no somos los únicos.”